domingo, octubre 22, 2006

K.662


Humo. Esta noche fumo la pipa de la paz conmigo mismo. Detrás del panel de corcho guardo todas las fotos que nunca hice. En mis orejas, un clarinete en La separa al genio del abismo de los mortales.
Mañana el concierto no será el mismo, el compositor imaginó que yo algún día fumaría la pipa de la paz en las brumas de un adagio. Hoy es el día, mañana es mañana, pero hoy es el día o la noche, que fue primero... el día o la noche... Mozart, primero fue Mozart, de eso estoy seguro. Miro por la ventana y en la calle alguien se lamenta todavía de los fallos de Ronaldinho... es pronto o es tarde... es relativo...
Humo. Me siento bien conmigo, que eres tu también. Me siento el heredero de nuestras circustancias, pero de unas circustancias felices, si tuve otra vida debí ser el hombre que encargó está partitura... si perdí el tiempo fue porque tuve muchas cosas que no hacer durante el último mes. También me siento bien por que las horas que pasó en observación fueron pocas...gracias por regresar a salvo.
Estoy feliz, estoy feliz de tus ojos, pequeña, y de que Mozart naciera antes que yo. Un mundo en el que existes tu y en el que suena Mozart no puede ser tan malo...Entre el humo del K.662 he comprendido que marcharse es sólo el principio de la palabra volver...

2 comentarios:

Idiomalicantino dijo...

Me encanta el final, tienes toda la razón. Marcharse ya no es lo mismo, ahora es empezar y retomar la vida que dejaste colgando por un verano donde el sol, a veces, pica demasiado...

gErT dijo...

cuántos biberones para llenarnos las bocas: instrumentos, botellas, cigarros, chupachups...(y no sigo que piensas mal)
todo para quitarnos un sabor afracasado, que no afrutado ni disfrutado.