jueves, octubre 26, 2006

A tu salud

Académico del lenguaje de la calle, compañero de bellotas. En su coche nunca llueve, aunque dicen que a veces nevó en el asiento del copiloto. Un castizo entre Pamplona y Almería. Dueño de todo y amo sólo de su guitarra. Trabajador como pocos, y como pocos trabajan algún día se nos muda de camisa y no le volvemos a ver.
A cuestas, con su citröen, ojos claros y sangre morena, duro de piel, blando del lado izquierdo. Seductor si saberlo, un Humprey Bogart de la ciudad de las obras. Cuerpo de mus, alma de rumba. Alguna vez inspiró a un marciano que olvidó su partitura, pero que con seis cuerdas daba ritmo a su cd...wana kinkó, bulerías de facultad, sonido urbano, zona bruta,...
Un tipo cuerdo por encima de todas sus locuras, el wisky que te debo, los viajes que me has hecho, el olor a jardín del edén, la paz en sus zapatos. Otros tiempos te alumbraron como Pancho, otros nombres guardas en la chistera. Anginas y paracetamol, aeropuertos y damas de piedra, que las de carne y hueso duelen o no se dejan tocar.
Pirata de los confínes de la L1, allá por Estrecho. Sueños de Edimburgo, una piedra en mi cajonera y otra en tus calcetines, te doblo la apuesta y ya van cuatro...

3 comentarios:

gErT dijo...

cheliiiiiiiiiii
delicatesseeeeeeeeeeeeeeeeeeennnnn

Zola dijo...

Menos mariconadas y a ponerse las pilas para el equipo de fútobl!!!


Jajaja, era broma. Había que hacerse el cheli. Eres un crack.
Tengo el barco encerrado en una botella de wiskey y necesito tripulación nueva que me ayude a sacarlo para irse de pirateo.

Parche en el ojo, loro en el hombro, wiskey solo, peligro en mis ojos.

Idiomalicantino dijo...

Tú sí que tienes rumba en las manos!