martes, octubre 17, 2006

Su desnudez

La última vez que se desnudaron fue como si nunca hubiesen estado desnudos. Sus cuerpos frente a frente dormían el día y despertaban la noche. Se besaban sin esperar palabras, sin poder pronunciarlas. Se arrinconaban en el placer de una sábana a medias. Tras la persiana descubrieron un planeta distante del resto.

Los viajes, las canciones, ellos eran para ellos la otra mitad de todas las cosas. Las madrugadas tenían ojos despiertos y manos vivas. Las batallas que sabían ganar se escondían dentro de la cama. Si tocaba remar en tiempos revueltos, ella era el timón y él esclavo en las galeras.

Siempre hubo solución por amarga que fuera, supieron que se pertenecían desnudos. Pero un día nada se movía, la calma terrible, el viento no movía las velas y naufragaron sin saber por qué.

Él todavía guarda en un pañuelo el tacto de su piel y aunque mañana tiene nombre de otras mujeres, nunca ha podido a ver a ninguna otra desnuda, tan sólo ha alcanzado a probar cuerpos sin ropa.

2 comentarios:

gErT dijo...

qué mentira eso de decir que desnudos somos todos iguales...

Idiomalicantino dijo...

TOda la razón pepe